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El Factor Diversión


“He logrado desbloquear un enorme portón gracias a la resolución de un complejo puzzle. Al traspasar el umbral llego a una inmensa sala circular donde veo un teletransportador y varios escuadrones de enemigos. Avanzo un poco y gracias a la tasa de percepción de mi ladrón puedo comprobar el rango de visibilidad de algunos mobs…de momento esto a salvo y no ven a mi grupo, aunque claro, tengo que llegar al teletransportador si quiero poder descansar un poco y guarecerme después de dos horas de intensas luchas y de avanzar en una trama que cada vez me tiene más intrigado. Por si todo esto fuera poco, hay criaturas en este maldito juego que se  protegen unas a otras, algunas buscan zonas de cobertura, otras te roban alguna habilidad y la usan en tu contra…hay un montón de rangos entre los bichos que determinan cómo se comportan los unos con los otros y los mobs usan tácticas distintas cada vez…si hay hasta facciones distintas y en ocasiones no he sabido ni a quien atacar… a veces es una auténtica locura saber cómo va a desarrollarse un combate…Y ahora, después de todo, no voy a tener más remedio que enfrentarme con estos dos grupos para llegar al teleportador…estoy empezando a odiar las mentes enfermizas que idearon este maldito juego…”




Si esta fuera la entrada del  diario de un futuro jugador del RPG que estamos gestando, yo ya podría morir en paz. Ya no necesitaría plantar un árbol, ni escribir un libro o -dios me libre- tener hijos…

Bajo mi punto de vista, hay que divertir al jugador. La complicación –como no- es que todos y cada uno de los jugadores somos diferentes. De hecho todos respondemos de forma diferente  a los retos. A algunos les gustan los retos complejos y altamente sofisticados mientras que otros prefieren ir poco a poco, con pequeños retos que no les exija demasiado esfuerzo superar. Aquí es donde entra el factor “complicidad”. La complicidad entre el jugador y el desarrollador. A nadie le gusta quedarse trabado en un juego porque no da con la forma de salir de un lugar, ganar un combate con un boss infernal, o resolver un enigma que te permita pasar al siguiente nivel. Bajo este punto de vista, el desarrollador debe dar opciones, tramas y vías paralelas para que –cual capas de cebolla- el jugador pueda ir progresando incluso dejando zonas, puzles o batallas a un lado para poder volver en otro momento con la cabeza más lúcida, con sus personajes más poderosos o simplemente con ganas de sufrir un poco más…La complicidad entre el desarrollador y el jugador precisamente radica en eso: permitir que el jugador en todo momento y bajo cualquier circunstancia tenga opciones y pueda divertirse ;)

Casi llevamos 3 meses desde que decidimos comenzar este proyecto y empezamos con la fase de preproducción. Desde entonces no he dejado de pensar en cómo hacer que el juego sea divertido: bajo mi punto de vista es el principal objetivo. Sé que la historia será genial: Abel es un crack!!. Jose Manuel lo está dando todo y las herramientas que nos está preparando y la manera de trabajar que tiene se amoldan como un guante a nuestra filosofía de trabajo. Tenemos nuestros “ases” bajo la manga y las ideas muy claras de la sensación que queremos transmitir. ¿Complejo? Mucho, pero sabemos qué es lo que queremos.

(Entrada sacada de la página de Autoloot Games)